Por Danisa Lonza, Jefa de Desarrollo Organizacional en Moovmedia Group

 

¿Sindrome de Burnout?

 

El síndrome de burnout o desgaste profesional, ha tenido un incremento desde el año 2020. Éste se manifiesta a través de un estado de agotamiento emocional,  físico y mental que se prolonga en el tiempo y llega a alterar la personalidad y autoestima del trabajador. Síntomas como el  cansancio crónico, la desmotivación para realizar las labores, el pesimismo o la falta de efectividad para el trabajo, son síntomas de alerta.

La incertidumbre en estos tiempos, ha incrementado también la lucha contra la ansiedad y depresión. En este escenario,  es más que importante que las empresas implementen medidas preventivas  para abordar el agotamiento antes de que sea demasiado tarde.

Según información de la Clínica las Condes, antes del inicio de la pandemia, “Chile ya tenía cifras preocupantes en cuanto a la salud mental de la población. De hecho, según la última Encuesta Nacional de Salud Mental, el 15% de los chilenos mayores de 18 años podría tener depresión”.

 

DESDE EL ÁMBITO EMPRESARIAL: MEDIDAS PARA PREVENIR

 

Desde nuestra empresa u organización, podemos contribuir a la prevención, con por ejemplo, estas medidas:

 

Motivar el equilibrio entre las funciones y actividades: La sobrecarga de trabajo puede producir estrés y ansiedad. Cuando los empleados sienten que no pueden y que las responsabilidades se les escapan de las manos, el nivel de estrés perjudica a su salud, calidad de vida y productividad. Es por eso que la comunicación es fundamental, y que las jefaturas tengan comprensión y empatía con quienes están a su cargo. 

Así también, se recomienda tener pausas en el trabajo de 10 minutos cada dos horas, para distraerse y hacer algo que te guste. Esta es una medida que se puede promover a los colaboradores como sugerencia. 

Facilitar todo lo necesario para el desempeño del trabajo: Asegurarse de que los colaboradores cuenten con las habilidades, conocimientos, equipo y material necesario para desempeñar sus funciones. Reforzar el autoestima y el sentimiento de realización personal y profesional, además de facilitar la ejecución de las tareas diarias, en el trabajo presencial o teletrabajo.  

Programas de salud integral: Mejorar el bienestar personal de los trabajadores ayudándoles a mejorar sus hábitos de salud, tanto a nivel físico, mental como social. Fomentar el consumo de alimentos saludables, promover un estilo de vida activo, dentro y fuera del trabajo, son elementos que actuarán en la mejora de la salud de los trabajadores, además de aumentar su productividad y nivel de compromiso con la empresa. 

Flexibilidad: Las organizaciones empiezan a observar que el horario flexible favorece el entorno y satisfacción en el trabajo. El teletrabajo, por ejemplo, puede evitar el desgaste emocional y físico para aquellos que tienen que recorrer largas distancias o tienen responsabilidades familiares. Las personas que disfrutan de esta flexibilidad están más motivadas, lo que les lleva a cumplir mejor sus objetivos e incrementan su nivel de satisfacción con el trabajo. 

Evaluación del estrés: No todas las personas reaccionan de la misma manera al estrés.  Existen personas más vulnerables. Se pueden realizar evaluaciones sobre los niveles de estrés, para permitir detectar a aquellas personas que están en riesgo. Las personas optimistas, tolerantes y con una autoestima alta, se enfrentan mejor al estrés que las personas que reprimen sus emociones.

Acciones de ayuda psicológica: Desarrollar acciones o programas que brinden ayuda psicológica a los colaboradores, puede contribuir a mejorar su salud.  Por ejemplo, instancias de desahogo, coaching o un psicólogo, pueden ser cosas a implementar.

Tomar la salud mental en serio: Existe mucho estigma y miedo por parte de los trabajadores de transparentar las enfermedades mentales. En ocasiones, hay síntomas que no son fácilmente comprendidos por los jefes o compañeros. Es por eso, que las organizaciones deben primero valorar el profesionalismo y el talento de su colaborador, y ser empáticos si éste está pasando por un mal momento. Si esta persona tiene ganas de trabajar y de llevar su crisis o enfermedad con ayuda, es un gran paso.